Introducción

¡Dichoso yo una y mil veces si alcanzo a dar a los pueblos , y amplificación de este argumento, tanta belleza e interés como tiene de gravedad e importancia! " 

Eso fue lo que escribió D. José Vargas Ponce en su "Disertación sobre las Corridas de Toros" , allá por 1807, y eso es lo que desearía yo también;  plasmar de la mejor forma, y más amena posible, las reflexiones e  información que sobre el nacimiento y evolución de la tauromaquia he ido recopilando durante años.

Me gustaría que todo el esfuerzo realizado sirviera para aportar luz sobre este asunto, así como para desenmascarar  las mentiras o tergiversaciones históricas  que sobre este asunto se han ido transmitiendo durante siglos con la condescendencia de muchos eruditos implicados.

Debe quedar claro que no inicio este blog  por un afán de protagonismo. Escribo porque debo hacerlo.  Porque, tras estar  toda mi vida preguntándome  el por qué de nuestra siniestra tradición taurina, creo que por fin he encontrado una "explicación".

Así  es,  desde un punto de visto histórico, y siguiendo las pistas que he ido encontrando en la extensa bibliografía que he consultado,  tanto taurina como antitaurina,  creo que finalmente el duro trabajo ha dado su fruto.

Con él, desearía hacer que tú también te  plantearas el por qué de la tauromaquia y que sintieras interés por descubrir las respuestas a

 

LAS PREGUNTAS DEL MILLÓN

¿Cómo nació la Tauromaquia en nuestro país?, ¿Dónde?, ¿Cuándo? y… ¿ Por qué?

Así es, estas son las preguntas del millón que sólo algunos nos planteamos, pero que muchos se apresuran a contestar, aunque muy pocos saben dar en la diana.

Si las dices en voz alta, escucharás cómo rápidamente saltan voces que responden de manera precipitada: fueron los romanos, está claro. ¡Qué va! dirá otro; esto viene de Creta, ¿No ves que en sus palacios hay pinturas de acróbatas saltando toros?.   A lo que uno nuevo replicará: ¡Que no!, que eso lo trajeron los musulmanes.  ¿Musulmanes?, ¡Tú estás loco!; la tauromaquia viene de Egipto y de su dios toro Apis. Pues todos estáis equivocados, saltará el de más allá: fueron nuestros ancestros más primitivos ¿O es que no habéis visto los toros pintados en las pinturas rupestres?. Bueno, no tanto; en realidad eso viene de los iberos y de los otros pueblos prerromanos que nos dejaron grandes esculturas de toros en piedra como los Toros de Guisando, replicará el de acullá.

Pues yo creo que fueron los asirio-babilonios y sus gigantescos toros alados los primeros taurinos, o ¿Acaso fue el dios persa Mitra?.. Sí, puede, pero  ¿Y qué me decís del legendario héroe sumerio Gilgamesh y su lucha con el toro celeste?....

.. y.... o... 

Sin embargo, después de  escuchar las mas variopintas respuestas, lo curioso es que, a pesar de la diversidad geográfica mundial en la que muchos quieren enclavar el origen de la tauromaquia, nadie se haya  planteado  el hecho de  lo inexplicable que resulta entonces que en ningún otro lugar, o país, del mundo haya nacido algo semejante a nuestra delirante tauromaquia.

Tú también lo has pensado?, ¿Te gustaría saber cómo empezó todo?.

Si te pica la curiosidad y de verdad deseas desenredar el lío que nos han montado, te invito a que me acompañes en la búsqueda de las claves que nos permitan ir entendiendo el enorme entramado taurino que se ha ido  gestando durante siglos, concretamente desde la Alta Edad Media.

Será nuestra misión ir buscando las “piezas” que nos permitan descubrir qué pasó entonces …… Piezas que llevan siglos esperando ser acopladas en su sitio y que han estado ahí, al alcance de los eruditos, todo este tiempo pero que nadie ha intentado unir, seguro que porque no ha interesado.

Nosotros lo vamos a intentar. Vamos a viajar a través del tiempo, vamos a buscar las claves  históricas y vamos a encontrarlas. Las vamos a limpiar, y luego las iremos encajando en el sitio que les corresponde.

Para ello, seguiremos las pistas que de manera desordenada, caótica y a menudo enmarañada,  nos han dado los escritores taurinos: referencias documentales, obras de arte, libros….

Pero debemos tener paciencia, pues reconstruir la historia de la tauromaquia en nuestro país va a resultar difícil, aunque  también apasionante. Recuerda que deberemos conocer nuestra historia.

Sin embargo, antes de nada, habrá que realizar una tarea fundamental: limpiar de nuestra mente  todas las ideas  preconcebidas que la enturbian. Así, del mismo modo que para comenzar a pintar un cuadro se debe preparar y limpiar el lienzo, para escribir nuestra historia debernos borrar las falsas ideas que durante siglos llevan inculcándonos los doctos escritores pro-taurinos.

Coge mi mano. No te pierdas. Debemos hacer borrón, para poder comenzar a hacer una historia  nueva.

Antes, veamos de qué absurda manera nos han liado los amantes de la tauromaquia para hacer creer a la gente que aquella hunde sus raíces en la más lejana antigüedad.

I.-  EL LÍO  DE LOS ORÍGENES TAURINOS SEGÚN LOS ESCRITORES PROTAURÓMACOS 

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